Riiiiiiiiiin! suena el despertador! Me exalto al ver que es tarde y que debo apurarme para llegar a tiempo al trabajo… un nuevo día… un buen sueño.
Siempre me ha gustado el lenguaje de la palabra escrita, de las imágenes que rondan el mundo en silencio, del amor que se expresa con dulzura, de los pinceles que difuminan colores a través de las almas, de las sensaciones de los olores cuando se cierran los ojos, del roce de la persona amada… Viajando conmigo es una bitácora por el mundo de mis sensaciones… me acompañas?
Solo puedo decir que cada nuevo destino con billete de vuelta, me enseña un pedazo de mi que desconocía.
Alfombra en el camino
De niña me di un hartón de ver películas como la cenicienta, blanca nieves, la bella durmiente y todas esas historias de princesas con medidas perfectas y “estratosféricas” de 90, 60, 90… menos mal que ahora las películas de princesas y príncipes son como las de Sreck, porque o si no como sería del corazón de las niñas del mañana?... hago referencia a esto porque aquellas películas de cuentos de hadas de una forma u otra crearon un arquetipo, estereotipo o “no se que” en la vida de muchas mujeres de mi generación y entonces íbamos por allí con el cartel en la frente “en busca del príncipe azul” – “ hago dieta en busca del príncipe azul” y en estos tiempo sería “un cirujano que me rehaga, para la búsqueda del príncipe azul”…