La última vez que escribí es este blog, estaba cansada porque el tiempo no me dejaba organizar mis sentimientos y ganas de expresarme… después de salir de los exámenes de la universidad hoy puedo sentarme a contarle un poco lo que dejé a medias… México me
recibió con unos
sobrinos encantadores… y aprovechando que cruzábamos el charco nos hicimos un pequeño itinerario cerca de donde vivía mi hermano, para luego estar el día 29 junto a mi sobrina que cumplía 15 años…
Así que partimos rumbo a
Zacatecas en el coche de mi hermano, asombrosamente las carreteras están en perfecto estado y muy bien señalizadas, tanto la de pago como la nacional.
Aproximadamente tres horas de carretera y llegamos a una ciudad colorida

...llena de gente alegre y amable. Ya desde España me había puesto en contacto con una agencia para hacer un mini tour al casco de la ciudad. Así que ese día ya teníamos la tarde cubierta.
Partimos en una furgoneta para conocer los puntos clave de la ciudad de Zacatecas, entre ellos la Mina del Edén con más de 350 metros de profundidad, luego el cerro de la Bufa a 85 metros del suelo en su parte más alta…
Para llegar hasta arriba, Zacatecas tienen un famoso teleférico que nos acercó al punto más alto, desde donde se pueden disfrutar de las coloridas casas y monumentos mas importantes de la ciudad, el día nos regaló un divino atardecer que no dude en disfrutar…



Andando un poco más desde la estación del teleférico, estaba el pequeño Santuario de la Virgen del Patrocinio, Patrona de los zacatecanos.


Caminar por aquellos rincones era fatigoso, estábamos a 2496 m sobre el nivel del mar, el corazón se acelera rápidamente con solo subir o bajar unas escaleras… a pesar de que era diciembre el clima estaba absolutamente primaveral, cosa que se agradecía, terminada la visita marchamos para visitar Zacatecas de noche, llena luces, música y gente divertida, lo más curioso, es que mientras disfrutábamos de la hermosa fachada de la catedral de la ciudad...



...pasó un señor con un burro repartiendo licor, mientras unos tamborileros repartían alegrías y cánticos por las calles… intenté fotografiarle, pero solo me quedó una “mala” imagen que no dudo en mostrar…

Y con este imagen me despido, hasta la próxima…