Lenguaje de viajando conmigo

Siempre me ha gustado el lenguaje de la palabra escrita, de las imágenes que rondan el mundo en silencio, del amor que se expresa con dulzura, de los pinceles que difuminan colores a través de las almas, de las sensaciones de los olores cuando se cierran los ojos, del roce de la persona amada… Viajando conmigo es una bitácora por el mundo de mis sensaciones… me acompañas?

Solo puedo decir que cada nuevo destino con billete de vuelta, me enseña un pedazo de mi que desconocía.


Y llegó el Carnaval...

El tiempo pasa volando… vivo con ganas de editar un montón de videos que se me acumulan por falta de tiempo… y Àfrica crece y yo cada día me trasnocho más, no por la niña, sino por los estudios…
Tengo un problema conmigo misma… definitivamente me exijo demasiado, quiero llegar a todo, estar con mi hija, sin perderme un instante de su crecimiento… quiero disfrutarla viéndola reír, comérmela a besos, verla explorar el mundo, como se pone en cuatro “patas” y se balancea haciendo “ganas” de moverse… quiero verla descubrir el mundo en este su primer año… quiero “amapucharla” y hacerla reir hasta que se canse…
Y al mismo tiempo quiero hacer un trabajo final de carrera “en buenas condiciones” … pero la condición “tiempo” me hace estudiar en las noches, mientras la niña duerme y ya no hay nada más que hacer por casa…
Lo que tengo claro es que lo primero es mi niña! Y mi familia!... los estudios si tienen que esperar, esperarán… pero es solo un pensamiento, porque interiormente intento calmar mis ganas de “hacerlo todo” y “hacerlo bien”… puf, que lucha!!! porque no podré relajarme ante las “responsabilidades” …
En fin, mientras tanto y el tiempo pasa, a Àfrica la vestí de vaquita en estos Carnavales, y nos fuimos a ver correr a su padre, en la Maratón de Barcelona….
10/52- Y llegó el Carnaval…

Estábamos allí en medio de la calle gritando a los corredores “vengaaa, vaaa!!! Anímo” y sintiendo el alma esponjada por una niña tan guapa y feliz que tenía en mis brazos y por un padre que nos hacía sentir orgullosas de su tenacidad y constancia…
Al final lo logró, nosotras fuimos a verle en el Km 20, habríamos querido ir a verle llegar, pero la ciudad estaba un poco intransitable por la propia Maratón… pero de seguro “el papá” sabia que nuestros pensamientos estaban con el y que nuestras almas se enorgullecían de ser una bella familia…

Seis meses

Ayer llovió durante todo el día, y nos sentamos juntas a mirar como caían las gotas en el suelo de nuestro patio.
Mientras ella descubría con sus manos y su carita la sensación de tocar el vidrio, yo, la observaba y sentía aquel silencio de nuestras presencias ausentes de palabras y llenas de mucho amor… en ese entonces pensé… “ a veces, no son necesarias las palabras… a veces hasta el silencio me hace feliz”…
Aquel momento lo quise inmortalizar con una foto, pero para mis adentros, decidí dejarlo para otro día en que aquel disfrute se pudiese romper… no quería “trancar” un momento que era solo nuestro…Allí sentadas juntas, tomadas de la mano, mirando las gotas, sintiendo el frío del vidrio, me sentí absolutamente afortunada…
Ya tiene seis meses, juega sola, se duerme sola, ríe con picardía, le encanta que le tire besos, ellos le producen carcajadas… ya sabe escoger entre sus juguetes favoritos…
Coloqué montones de juguetes en una cesta, ella extiende su mano tomar el juguete que más le gustan… al final la cesta queda “casi” vacía, pero de primero siempre escoge sus favoritos, desde luego ya decide…
7/52- Explorando mundo
Pero por sobre todo es una “dormilona” … duerme después de cada comida y en la noche duerme entre 10 y 11 horas continuas… mira que es buena!! :) es un osito...
4/52 -Quiero invernaaar!... me acompañas?
Después de un mes de luchar con que se comiese la papilla de fruta, ahora le encanta… le encanta la pera y el plátano (cambur)…
Momento papilla

Cada día la veo cambiar… cada día la veo más grande, más movida… cada día me sorprende con algo nuevo… desde luego nos la pasamos bien juntas :)

Cinco meses

Han pasado cinco meses y medio… el tiempo vuela demasiado rápido… se me escapa de las manos, intento disfrutarla, vivirla… sin embargo, así como anoche y como dice BEBE (pincha en "BEBE" y escucha...) … me falta tiempo…
Tiempo para reír, para llorar, para volar, para cantar, bailar, abrazar, besar, mimar, dejarme mimar, hablar, tocar, sentir, mirar, oler… huy el tiempo… no hay forma ni manera de detenerlo… voy deslizándome entre su “tic tac” intentando sujetar algún “tic” pero se me escapan los “tacs” y continúa…
En el paso de los cuatro a los cinco meses, me doy cuenta que he caído en el “síndrome de la madre monotema” .
Para mis adentros pienso… por favor no me pregunten sobre mi hija, puedo pasar horas hablando de sus virtudes, de sus cosas y eso que aún no habla!... jajajajaja… intento controlar este impulso que tienen las madres de hablar de hablar, hablar y hablar de sus hijos!...
Me desconozco, me alejo de mi y me acerco más a ella. Y al acercarme a ella, también me acerco a mí, y cuando la mimo, me estoy mimando, cuando la huelo y la toco estoy sintiendo… cuando la escucho reír, estoy viviendo, y cuando la escucho llorar la observo y pienso…
Pienso…
Este mes ha cambiado mucho… se busca sus pies, se los toca y vuelve a buscárselos… ella me ayuda a maravillarme de la vida, porque ella se sorprende de las cosas que ya damos por hecho…

para ella son nuevas y para mi, aunque mis pies no son nuevos, me ayuda a ser consciente de que los tengo y me ayudan a deslizarme entre los “tics tacs” del tiempo…
Y aunque ríe más que llora...

Lágrimas

ya sabe cuando se queda sola, ya siente miedo… empieza a crecer a conocer y pronto empezará a volar…
Intentaré ayudarla a construir sus alas… cada día junto a su padre vamos “cociendo” su mundo para ayudarla a despegar…
Mientras tanto jugamos al avioncito con ella, ayudándola a despegar los pies de tierra, suspendiéndola por los aires… que sienta, que a veces, no todo es estable… “aterrando” para que vuelva a sentir los pies en tierra…
Se está preparando para la VIDA…


Navidad 2010

Hace muchos años aprendí a tomarme las Navidades como vinieran, acompañada o simplemente a solas…
Es una historia larga, solo recuerdo que de ser mucho, pasamos a ser muy pocos…

Que de estar junto a mi madre a estar sin ella, simplemente porque su corazón estaba partido entre Venezuela y México, donde reside uno de mis hermanos con la camada de sobrinos más grande que tengo…

Desde entonces entendí simplemente que debía disfrutar con los que tenia al costado, en aquella ocasión, mis dos hermanos mayores, aun sin familia establecida… y así pasaban las Navidades unas veces aquí y otras más allá!... entre tíos, amigos o simplemente nosotros solos…

Después de la desaparición de mi padre y mi abuela, recuerdo Navidades tristes, todos sentados con carotas, esperando, no sé qué?... es entonces cuando mi madre empieza a marchar y mi familia en Navidad se reduce a tres hermanos, sin carotas, simplemente viviendo.

Un buen día después de reyes marcha uno de ellos, para nunca más volver… las siguientes Navidades, las pasé cenando junto a mi hermano mayor, mientras mi madre yacía su tristeza en la cama… yo me negaba a sentirme triste y dejar de VIVIR por los que ya no están…
El fin de años, lo pasé junto a mi hermano con una botella de champan y brindando porque el siguiente año sería mejor….
El siguiente año yo marcharía lejos… y entonces las Navidades fueron para mi, simple celebración… sentirme alegre por lo poco que tenía… por lo amigos que me invitaban a sus casas, por el simple hecho de tener con quien compartir un abrazo, fuere quien fuere…

Simplemente decidí no dejarme abatir por ese sentimiento de tristeza que muchos tienen en Navidad… Dije NO, Dije es HOY, AHORA y es mi momento…


Por un tiempo muy largo (6 años) rechacé la idea de pasar las Navidades junto a mi familia… no quería ni llantos, ni lamentaciones ni historias extrañas por los que no estaban…
Pero el momento llegó y mi condición para ese entonces fue:
“mamá en cuanto vea la primera lagrima, agarro el primer avión que encuentre”… Debo confesar que fueron unas Navidades maravillosas, estábamos todos los que quedábamos, más los nuevos sobrinos y los nuevos cuñados…


Hicimos lo que bien sabernos hacer… viajar sin destino y a la aventura…
Aquellas Navidades rompieron el estigma de las tristezas de mi madre…
No sé cómo he contado todo esto, ni como he llegado hasta aquí, simplemente sé, que este año, SI! Tal vez he enloquecido con las Navidades, no comprando compulsivamente regalos, o buscando en que gastar el dinero, NO, simplemente colocando el árbol de Navidad...
Navidad de Àfrica


haciendo hallacas, y cantando villancicos y aguinaldos Venezolanos para dormir a mi hija… y aunque ella no se entera, yo tengo la ilusión y la felicidad de que tal vez será mi MEJOR NAVIDAD

Feliz Navidad/ Merry Christmas
Dicen que el azul es el color de la armonía, el verde es esperanza, el naranja regocijo… sin embargo para mí este año lo defino con el color ROJO; pasión, alegría, emoción, fuerza y VIDA… este año he vestido a Àfrica con este color para impregnarla de toda esa misma energía que ella ha inyectado en nuestro hogar y lo más importante, en nuestros corazones… y está misma energía os la quiero trasmitir desde hoy y para siempre en cada uno de vuestros corazones… Que la vida se os llene de ROJO FELICIDAD… buenas fiestas para todos :)

Cuatro meses

Hoy África hace 4 meses, ya se sienta sola sin apoyo, es decir con su tronco hacia adelante y se aguanta bastante bien, ya coge el bibe sola con las manos. Desde hace bastante, ya se lleva, con conciencia, todo a la boca… así empieza ella a probar el mundo; cosa que me encanta, que pruebe! Algunas texturas no le agradan, con otras se entretiene largo rato, sobre todo con la mano de su padre, su primer amor… lo mira enamorada, le sonríe y a veces hasta siento que le hace ojitos, amo esos momentos… son eternos momentos de felicidad, ver a mi hija enamorada de su padre…
Àfrica es una niña como cualquier otro niño de cuatro meses, está bien, su desarrollo motor está acorde con su edad… no es, ni más ni menor, sin embargo no puedo dejar de sentir el síndrome de “la madre orgullosa” cuando la veo evolucionar, en esos momento salto corriendo a buscar la cámara y filmar un poco de sus avance, imagino que cuando esté grande, se dormirá con tantos “minivideos” . En fin, lo mejor de Àfrica es su sonrisa, esa que me regala cada mañana al despertar, esa que me dice que su corazoncito no conoce de maldades humanas, esa que me muestra que simplemente está limpia, relajada y que su única y potencial “preocupación” es comer y que le den mimos…

Nanas

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